¿Cómo puede afectar al feto el uso de los ecos?

Entérate sobre el riesgo del exceso de las ecografías

El control del embarazo a través de las ecografías es indispensable para monitorear el estado de salud de su bebé. Sin embargo, hay que tomar en cuenta ciertas indicaciones que podrían perjudicar al feto en su desarrollo gestacional.

Ésta herramienta ofrece a los futuros padres observar a su bebé antes del nacimiento y tener una conexión desde antes del parto. El doctor podrá vigilar el crecimiento del bebé midiendo altura del fondo uterino y escuchando los latidos de su corazón. Además, podrá cerciorarse del estado de salud de la madre midiendo presión arterial y realizando los análisis de sangre correspondientes según el caso.

La marcha de la gestación es controlada mes a mes por su personal médico de confianza pero a través de los años se ha comprobado que el uso excesivo de las ecografías podría causar efectos nocivos en el saco amniótico.

En un estudio realizado en el diario americano The Guardian en el año 2006 la exposición frecuente de la matriz a ultrasonidos puede incidir negativamente en la talla, peso y desarrollo cognitivo del recién nacido. Sin embargo, los últimos treinta años se ha utilizado esta herramienta tecnológica que permite llevar un seguimiento completo durante los nueve meses de embarazo.

Para los casos donde la mujer tiene complicaciones  durante su embarazo, es probable que se recomiende un chequeo con ultrasonidos adicionales para vigilar el seguimiento del bebé. Esto en las ocasiones donde la madre tiene problemas de hipertensión o  diabetes.  También, en la gesta múltiple  se evidencia la exposición a varias sesiones de ultrasonido.

Lo recomendable es hacer ecografías cada tres meses para verificar la salud del feto y de la madre pero no es conveniente abusar de ello.

Efectos negativos del calor en el bebé

No es recomendable realizar la ecografía a temperaturas de 30 a 46 grados centígrados (aproximadamente a unos 4 grados centígrados) porque al aumentar la temperatura en los tejidos esto puede traer efectos nocivos en la morfología del pequeño.

Ante esto, en el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología se sugiere que las mujeres que sufran durante el primer trimestre de embarazo de fiebres y malestares no se practiquen ultrasonidos, evitando situaciones de vulnerabilidad durante las primeras dos semanas del feto.
Según Pasko Rakic, director del Departamento de Neurobiología de la Universidad de Yale durante el año 2006 en un examen realizado a ratones de prueba del estudio científico, la exposición prolongada al calor de los rayos interfirió en lo que denominan “Migración de neuronas” afectando a las células cerebrales.

“Se observó que un número pequeño e importante de neuronas del cerebro embrionario de los ratones no migra al lado de la corteza cerebral correspondiente después de la exposición frecuente a los ecosonogramas” relató.

Además, según un estudio publicado por la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences ” el uso prolongado del calor de los ecosonogramas pueden generar anormalidades en el cerebro de los niños.

¿Por qué los a los tres meses de gestación es recomendable realizar el primer eco?

De manera rutinaria es recomendable realizar ecografías a las embarazadas a partir de la semana 12 de gestación, esto es conveniente porque durante esas fechas el examen no requiere un equipo especial ni de alta gama para hacerla.

Ahora, a partir de la semana 20 es vital que la madre asista con un profesional que realice un examen profundo que revele información útil para el nacimiento del bebé. Durante los primeros chequeos se podrán revelar detalles en cuanto a la salud de la placenta, evolución fetal, líquido amniótico, tono fetal, frecuencia cardiaca, movimientos respiratorios, edad gestacional y anomalías fetales.

pantallas eco 4d

El primer eco generalmente es transvaginal y se realiza para detectar el embarazo, este método inicial no es invasivo para el bebé  por lo que muchas mujeres prefieren diagnosticar su estado con esta técnica.

Pero, si la madre debe someterse por cuestiones de salud a otros ecos como (renal, tiroides, basal y abdominal) no hay problema puesto que no tendrá consecuencias negativas para el desarrollo del bebé en su vientre. Por supuesto,   es importante tomar las indicaciones médicas al pie de la letra para evitar efectos indeseados.

Tipos de ecos que también podrían ser contraproducentes

Se dice que el calor de los rayos ultravioleta que producen las ecografías es negativo para el desarrollo del feto, pero es una teoría que muchos especialistas en obstetricia cuestionan porque hay ecografías como en el caso de los Doppler y pruebas a color que trabajan medio pequeñas ondas dirigidas a una zona específica y esto tiene mayor control en el chequeo.

En el caso de los ultrasonidos vaginales se determinó que éstos presentan una característica diferente, pues calientas rápidamente sobre el abdomen de la mujer porque la sonda vaginal es influenciada por el calor corporal interno y no inciden de forma negativa en el organismo.

La cardiotocografía (CTG) para escuchar el latido del corazón de su bebé utiliza la tecnología de ultrasonido también, sin embargo se conoce que las intensidades en las frecuencias son menores y es recomendable utilizarlos.

Por otra parte, los ecos en 3 y 4 dimensiones también trabajan con energía en dos dimensiones y por eso el riesgo de exposición es mayor. Lo que puede poner en peligro al feto.

Es importante resaltar también, que en los últimos diez años las tecnologías de ecografías han evolucionado de tal manera que se puede apreciar con mayor nitidez la imagen del bebé en el monitor, pero hay madres que abusan en el registro anecdótico del embarazo con ecografías innecesarias que podrían comprometer la evolución morfológica del niño (a).

Según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los exámenes rutinarios de ultrasonido no producen daños ni efectos negativos en el funcionamiento neurológico del niño, pero señalan que utilizar esta técnica sin control ni finalidad médica puede perjudicar al pequeño y a su madre. Por ello, recomiendan utilizar el método sólo con fines médicos  para así evitar efectos secundarios indeseados.